Mi primer día en Dungarvan

¡Hola Au Pairs!

Sí, ya han pasado 2 años desde ese primer día en Dungarvan y me acuerdo de todo perfectamente, como si hubiera sucedido ayer.

Qué intensidad de emociones y miedos a la vez, que te dejan literalmente sin palabras (bueno, quizá esto también tuvo algo que ver con el idioma).

Aquí va mi primer día en Irlanda.

¡Espero que os guste!

¿Primeras sensaciones?

Pues sueño, tenía mucho sueño.

Os lo cuento como anécdota pero no espero que nadie lo repita.

La familia me dijo que la mejor fecha para recogerme era un 17 de septiembre y obviamente acepté sin problema.

Luego me di cuenta que coincidía con Fiestas de Aranda y se me puso cara de circunstancia, pero los billetes estaban cogidos y no había vuelta atrás.

Quienes tengáis pueblo sabréis que las fiestas son sagradas y la noche antes no estaba dispuesta a perderme una gran orquesta. Y allí estaba yo, a 1 hora de irme dándolo todo en la plaza.

Sobre las 3 de la mañana se hizo la hora de coger maletas y poner rumbo a la gran aventura.

¿La despedida?

Pues mis amigos, que se pasaron por la estación de camino a la discoteca y mi hermana, que me hizo el favor de levantarse y llevarme al bus.

Llegué a Madrid sobre las 6h y fui directa al avión. Todavía me pregunto cómo conseguí llevar las maletas, la mochila, el abrigo y el portátil sin caerme dormida por alguna esquina del aeropuerto.

Como os podréis imaginar, en el avión no me enteré ni del despegue ni del aterrizaje.

Ahora que lo pienso, quizá sí deberíais seguir mis pasos jajaja tener sueño te quita los nervios y las ganas de pensar, por lo que no te creas ninguna expectativa sobre absolutamente nada.

Ya en Irlanda

Una vez en Irlanda todo debía ser muy sencillo. Solo tenía que seguir los pasos que Orla me había indicado. Éste fue su email:

The bus company you will be getting are called Dublin Coach, they are green buses and go from the coach departure area which as far as I remember is to your left as you are coming out of arrivals between terminal 1 and 2 .

You will have to change over buses in Dublin at a Luaus Station called the Red Cow Station which is about 20 mins from airport and get the connecting bus to Dungarvan which goes directly to Dungarvan.

One bus leaves the airport at 13.30 and arrives to Red Cow Lucas station at 13.50, that is the N7 service, which cost 5 euros, change bus here to the M9express service leaving at 14.20 and arrive to Dungarvan at 17.10, this cost 15 euros so 20 euros altogether.

Easy, peasy!

El primer bus de Dublin Coach lo cogí sin problema. De color verde, eran muy fáciles de distinguir. Pero cuando llegó el momento de bajar en la estación del medio y coger el siguiente bus empezó a mascarse la “tragedia”.

Que no os engañen, Red Cow Station no es una estación ni nada que se le parezca. Es una simple parada de tranvía en medio de la nada donde también paran los buses.

El bus del aeropuerto me dejó allí, rodeada de coches y carreteras y no tuve más remedio que esperar. ¡Menos mal que no llovía! Tampoco tenía WiFi ni datos pero todavía me quedaba un bocata.

Fue mi salvación.

El bus que tenía que llegar a las 13:50 horas se retrasó más de una hora y ahí ya me empecé a angustiar. Estaba a las afueras de Dublín, con mis maletas, sin saber si me había parado en la estación correcta y sin forma de contactar con Orla para decirle que llegaba tarde, si es que llegaba.

Y por supuesto, todo el mundo a mi alrededor hablando inglés y yo sin saber si les estaba entendiendo correctamente. En estas situaciones lo normal es colapsarse y no entender ni el español.

Cuando por fin llegó el bus fui muy pero que muy feliz.

Pero no acabé de relajarme y me pasé las 3 horas de viaje aproximadamente entre cabezadas y sustos pensando que me iba a pasar el pueblo e iba a aparecer a saber dónde.

Primer día en Dungarvan, Irlanda

Welcome Dungarvan

Y ahora sí que sí, por fin llegué a Dungarvan.

Eran las 18:30h.

Había hablado con la familia una vez por Skype, pero la primera vez en persona siempre está llena de nervios por todas las partes.

Bajé las escaleras de bus y allí estaban los 4 esperándome. Orla vino a darme un abrazo, mientras Sorcha me miraba a la distancia expectante y Aideen y Odhran se agarraban a la pierna de su madre mientras se chupaban el dedo.

Literalmente me tenían miedo jajaja ¡normal!

Les di un beso a todos porque no sabía muy bien qué hacer y obviamente los pequeños no me lo devolvieron.

La verdad, a mí se me acerca así de pronto alguien a quien no conozco de nada, que baja de un bus cargada con mil cosas, que habla otro idioma y que encima llega más de 1 hora tarde y yo tampoco le doy un beso.

Ya de camino al coche Sorcha (la hermana mayor de 8 años) se quedó a mi lado mirando la enorme maleta que llevaba. Le dije en mi “inglés”:

It’s so big that you can enter inside

…y al parecer le hizo gracia porque me sonrió y se relajó bastante.

Fuimos en coche hasta la casa y ya una vez allí todo empezó a ir muchísimo mejor. Los niños estaban en su entorno así que se sentían más tranquilos y empezaron a enseñarme toda la casa.

Recuerdo cuando salimos al jardín y vi que Aideen iba descalza y yo escandalizada recordando a mi abuela decirme:

“Yo vayas así por casa que vas a coger frío por los pies”.

Me miraron raro cuando se lo dije.

También tuvimos un momento cómico cuando fui a decir sus nombres y no me los sabía jajaja y Sorcha súper indignada. A ver, en realidad sí me los sabía pero no su pronunciación.

Sorcha se pronuncia /Sorka/

Aideen se pronuncia /Eidin/

Y el mejor de todos, Odhran se pronuncia /Oreen/. Y yo llamándole /Odran/.

Ya en mi habitación me dieron un regalo de bienvenida y empecé a abrir las maletas. Orla me dijo que iba a comprar y para su sorpresa, solo el peque se fue con ella.

Las chicas y yo ya nos habíamos hecho amigas así que se quedaron a ayudarme a sacar todo de las maletas.

O igual estaban esperando que apareciera algún regalo…

Nunca lo sabré, ¡aunque todo puede ser!

Aún así, les había dado confianza y yo estaba ya muy a gusto y feliz.

Como podéis imaginar, ese día no hice mucho más. Cenamos y a las 9 ya estaba durmiendo. Para mí, extra pronto. Para ellos, la hora normal.

¡Vivir el momento!

Primer día en la casa de Dungarvan como Au Pair

Haciendo repaso de mi primer día, me han llamado la atención dos temas que me gustaría destacar.

  • En primer lugar, aluciné bastante con la confianza de los irlandeses.

Orla no me conocía de nada y a las 2 horas me había dejado sola en su casa con sus 2 hijas como si fuéramos de la misma familia.

Obviamente que no iba a hacer nada malo y yo soy la persona más confiada del mundo pero me llamó la atención.

  • En segundo lugar, la excepcional forma que tienen los niños de vivir el momento y actuar en consecuencia.

Si no te conocen de nada, no esperes que se acerquen a ti.

Sin embargo, cuando les sonríes, juegas con ellos o respetas su espacio y su tiempo de adaptación se convierten en las personitas más agradecidas que pueden hacerte feliz con una sonrisa.

Y aquí acaba mi recuerdo del primer día en Dungarvan.

Ya sabéis, un primer día (o primeros días) no quieren decir nada y todo puede cambiar por lo que no os agobiéis. Sed vosotras mismas.

Si necesitáis vuestro tiempo de adaptación, tomároslo y hablad con ellos todo lo que haga falta.

Especialmente con temas de idioma, si necesitáis que al principio os escriban todo, ¡hacedlo!

No vais a quedar mal ni os van a echar de la casa y vosotras lo agradeceréis.

Deja un comentario